1°.- Cada joven deberá dar ejemplo de calidad humana y de caridad cristiana. Deberá ser respetuoso y amable, accesible a los demás. Deberá comportarse de modo que sus actividades y actos no se presten a malas interpretaciones.
2°.- Los jóvenes deberán mostrar respeto por todos los formadores y acudir a ellos en cualquier necesidad o inquietud. El trato deberá ser familiar.
3°.- El trato entre los jóvenes de ésta Escuela de Alvernistas debe ser de respeto y confianza, evitando críticas o malentendidos; buscando el diálogo cuando se presenten algunas diferencias.
“ Es natural que al interior de la Iglesia, como al interior de la Escuela de Alvernistas haya diferencias de opiniones. Cada persona salvaguardando el derecho de los demás de ser respetado en su dignidad y buena fama, tiene la libertad de manifestar públicamente su manera de pensar. Pero esto de una manera responsable, abierta, recta y sin ocultarse en el anonimato. La crítica y la murmuración es una falta grave en contra de la más elemental dignidad humana y cristiana al no sostener abiertamente lo que se afirma de los demás.
4°.- El que sembrare discordias o divulgare dentro o fuera de la Escuela de Alvernistas, defectos o hechos calumniosos contra algunos de los jóvenes o miembros de la Escuela y sea sorprendido; el responsable deberá ser privado de todos los oficios o cargos que tenga en la Escuela de Alvernistas y será declarado inhábil para ellos por el tiempo que juzgue conveniente el consejo.
* En caso de reincidir o no mostrar corrección, será motivo de suspensión o expulsión temporal o definitiva.
5°.- Toda falta grave o de respeto en contra de los sacerdotes o en contra de los demás compañeros, provocará la suspensión temporal o definitiva de la Escuela de Alvernistas según sea el caso conforme al 4°.
6°.- Se deben cuidar las instalaciones del lugar donde sesiona la Escuela y de ser posible, colaborar con la comisión de mantenimiento.
7°.- En caso de no poder asistir a la Escuela o de ausentarse por tiempo determinado o indeterminado, se debe informar por si-mismo o por medio de algún amigo de confianza, o bien, por escrito a los dirigentes de la Escuela o a su representante de nivel.
8°.- La relación entre los jóvenes de la Escuela de Alvernistas deberá ser de una sana amistad; no deben cerrarse a su relación con los demás. Se deben evitar los celos y malentendidos.
9°.- Es importante tener presente cual es el objetivo por el cual se está en la Escuela de Alvernistas.
10°.- Las parejas de jóvenes que sean novios deberán dar buen ejemplo de noviazgo, evitando malentendidos entre sí y con los demás alvernistas.
Es recomendable que se transcriba en una hoja, una copia de este reglamento y se le entregue a cada miembro de la escuela. Asimismo, en la formación dentro del primer nivel como del segundo, dar a conocer el contenido íntegro de los Estatutos Generales, o bien, sacar ejemplares de los Estatutos y entregarles a cada integrante de la Escuela de Alvernistas.